El Día del Internet Seguro es una fecha que va más allá de una simple conmemoración tecnológica. Es un recordatorio necesario de que, aunque el internet ofrece enormes beneficios para la educación, la comunicación y el entretenimiento, no es un espacio completamente seguro, especialmente cuando se usa sin información, sin límites o sin supervisión.
Hoy más que nunca, pasamos gran parte de nuestra vida conectados: compartimos fotos, opiniones, ubicaciones, rutinas y hasta momentos íntimos sin detenernos a pensar en las consecuencias. Esta jornada internacional busca generar conciencia sobre los riesgos digitales y promover una cultura de uso responsable, crítico y cuidadoso del entorno digital, tanto para adultos como para niñas, niños y adolescentes.
¿Por qué existe el Día del Internet Seguro y qué busca prevenir?
El Día del Internet Seguro surge como una iniciativa global para fomentar prácticas digitales más seguras y respetuosas. Su objetivo principal es alertar sobre los riesgos reales que existen en línea, como el robo de identidad, el fraude, el acoso digital, la difusión de información falsa y la exposición de menores a contenidos inapropiados.
Aunque muchas personas asocian estos peligros con casos extremos, la realidad es que cualquier usuario puede estar en riesgo si no toma precauciones básicas. El simple hecho de compartir datos personales, aceptar solicitudes de desconocidos o publicar contenido sin privacidad puede abrir la puerta a situaciones indeseadas.

Este año, el Día del Internet Seguro pone el foco en un tema cada vez más presente en nuestra vida cotidiana: “Tecnología inteligente, decisiones seguras: explorando el uso seguro y responsable de la inteligencia artificial”.
Herramientas basadas en IA ya influyen en cómo buscamos información, creamos contenido, estudiamos, trabajamos e incluso tomamos decisiones. Si bien estas tecnologías ofrecen grandes beneficios, también implican nuevos riesgos cuando se usan sin criterio, sin supervisión o sin comprensión de sus límites.
La inteligencia artificial no siempre distingue entre información verdadera y falsa, puede reproducir sesgos y, en manos inadecuadas, facilitar fraudes, manipulación o exposición a contenidos no aptos, especialmente para menores. Por ello, este llamado invita a los usuarios a no delegar el pensamiento crítico en la tecnología, a verificar la información que consumen y comparten, y a recordar que el uso responsable de la IA comienza con decisiones humanas informadas, éticas y conscientes.
Lo que compartes importa: recomendaciones para un uso responsable
Uno de los mayores riesgos en internet no proviene de la tecnología en sí, sino de la información que decidimos compartir. Cada publicación deja una huella digital difícil de borrar.

Algunas recomendaciones básicas para cualquier usuario son:
- Piensa antes de publicar: Pregúntate si ese contenido podría afectar en el futuro o ser usado por alguien más.
- Sé responsable con el contenido que generas: no utilices IA para crear o difundir información falsa, mensajes ofensivos, suplantación de identidad o contenido que pueda dañar a otras personas.
- Evita compartir datos personales como direcciones, números telefónicos, documentos oficiales o ubicaciones en tiempo real.
- Configura la privacidad de tus redes sociales para limitar quién puede ver tu información.
- Desconfía de mensajes o enlaces sospechosos, incluso si parecen venir de contactos conocidos.
- No todo debe compartirse: la vida privada también necesita espacios fuera de lo digital.
- No delegues decisiones importantes a la inteligencia artificial, especialmente en temas de salud, finanzas, educación o relaciones personales. La IA debe ser una herramienta de apoyo, no un sustituto del criterio humano.
- Refuerza el pensamiento crítico: cuestionar, contrastar fuentes y reflexionar sigue siendo esencial, incluso cuando la tecnología parece “inteligente”.
Estas acciones sencillas ayudan a prevenir fraudes, suplantación de identidad y situaciones de acoso que comienzan, muchas veces, con información publicada sin cuidado.
Niños en internet: riesgos reales y la importancia de la supervisión
Uno de los mensajes más importantes del Día del Internet Seguro es claro y directo: el internet no es seguro para que los niños naveguen sin supervisión. Aunque existen plataformas educativas y contenidos positivos, también hay riesgos que los menores no siempre pueden identificar.
Entre los principales peligros están el contacto con desconocidos, la exposición a contenidos violentos o sexuales, el ciberacoso y la manipulación emocional. Por ello, la supervisión adulta no debe verse como control excesivo, sino como acompañamiento y protección.

Algunas medidas básicas para cuidar a niñas y niños en línea incluyen:
- Establecer horarios y límites claros para el uso de dispositivos.
- Hablar abiertamente sobre lo que ven y hacen en internet.
- Explicar, con lenguaje adecuado, qué contenidos no son apropiados.
- Usar herramientas de control parental como apoyo, no como única solución.
- Fomentar la confianza para que puedan pedir ayuda ante cualquier situación incómoda.
- Explicar a los menores que la IA no es una persona ni una autoridad, y que no todo lo que “responde” es verdadero, correcto o seguro.
La educación digital comienza en casa. Enseñar a los menores a navegar con criterio y precaución es una forma de cuidado tan importante como cualquier otra.
Un cierre necesario: más conciencia, menos riesgos
El Día del Internet Seguro no busca generar miedo, sino responsabilidad y conciencia. El internet seguirá siendo una herramienta poderosa para aprender, crear y conectar, siempre que se use con información y sentido crítico.
Reconocer los riesgos, cuidar lo que compartimos y acompañar a los niños en su experiencia digital son pasos esenciales para construir un entorno en línea más sano. La seguridad digital no depende solo de contraseñas o aplicaciones, sino de decisiones diarias que protegen nuestra identidad, privacidad y bienestar.
Hoy es un buen momento para revisar nuestros hábitos digitales y recordar que estar conectados también implica cuidarnos. Un internet más seguro empieza con usuarios más informados.



