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Vibe Check #4 Ryan Taylor
today21 enero, 2026
Cada 23 de enero se celebra el Día de la Escritura a Mano (también conocido como National Handwriting Day), una fecha establecida en 1977 por la Writing Instrument Manufacturers Association (WIMA) para recordar la importancia de la escritura manuscrita y su influencia en la vida cotidiana y la creatividad humana. Esta fecha coincide con el cumpleaños de John Hancock, famoso por su significativa firma en la Declaración de Independencia de Estados Unidos, lo que subraya el valor histórico y personal de escribir a mano.

En una era dominada por teclados y pantallas, la escritura a mano sigue siendo relevante. Diversos estudios han mostrado que escribir con pluma o lápiz activa varias regiones del cerebro relacionadas con la memoria, el aprendizaje y la atención. Por ejemplo, una investigación publicada en Frontiers in Psychology encontró que cuando las personas escriben a mano, “todo el cerebro estaba activo”, mientras que al teclear solo se activaban áreas más pequeñas. Además, estudios han demostrado que quienes toman notas a mano tienden a recordar mejor y comprender más profundamente la información que quienes usan dispositivos digitales.
Escribir manualmente no solo es una tradición, también tiene efectos positivos medidos por la ciencia:

Estos beneficios muestran que escribir a mano no es solo útil para tareas estudiantiles, sino también para el bienestar personal y la organización de la vida cotidiana.
Incorporar la escritura a mano en tu rutina puede ser transformador. Aquí tienes ideas concretas para practicarla diariamente:

En este Día de la Escritura a Mano, la invitación es simple pero poderosa: volver al papel como un acto consciente. No se trata de abandonar la tecnología, sino de equilibrar con prácticas que nos ayuden a pensar mejor, sentir con más claridad y vivir con mayor intención. Un cuaderno puede convertirse en un espacio de calma, organización y creatividad. Tal vez hoy sea el mejor momento para desempolvar una libreta, tomar una pluma y redescubrir el placer de escribir a mano, letra por letra, idea por idea.
Escrito por Ana Ibarra
