Talento Yucateco Brilla en Soy Frankelda: Kimbal Estudio y su aportación a la identidad visual de la primera película stop-motion mexicana

soy frankelda

Soy Frankelda ha marcado un hito en la cinematografía mexicana al consolidarse como el primer largometraje nacional de animación realizado íntegramente en la compleja técnica de stop motion. Pero más allá de su ambición, esta producción del estudio Cinema Fantasma tiene un profundo vínculo con el sureste del país, ya que el talento yucateco de Kimbal Estudio fue clave para definir elementos gráficos importantes de la identidad visual de la película.

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Este equipo de diseñadores con base en Yucatán fue buscado para crear los emblemas de los clanes y detallados patrones textiles que visten a algunos de los personajes, demostrando la sofisticación del diseño y la calidad creativa gestada en la Península. El equipo incluyó a Jimena Carbonell, Sergio Mena , Jimena Mosqueda Ortiz, y Osmín Ocaña Andrade, liderados por el diseñador Christian Pacheco.

Un hito histórico en la cinematografía mexicana

La película Soy Frankelda, dirigida por los hermanos Arturo y Roy Ambriz bajo su estudio Cinema Fantasma, es una cinta que se mueve entre la comedia de terror y el drama sobrenatural. El filme expande el universo de su exitosa serie homónima, siguiendo la historia de Frankelda, una escritora fantasmal del siglo XIX, quien viaja a un mundo de pesadillas para enfrentar a los monstruos que ella misma creó. Visualmente, la obra destaca por su estética gótica, surrealista y su meticulosa realización artesanal, con un diseño de producción que busca rendir homenaje a la cultura mexicana sin caer en los típicos clichés.

Lo que verdaderamente posiciona a Soy Frankelda como un evento crucial es su técnica: el stop motion. Este proceso artesanal, que implica mover físicamente marionetas y objetos fotograma a fotograma (24 fotos por segundo), supuso un esfuerzo titánico que requirió la creación de más de 60 sets y 120 marionetas a lo largo de más de tres años de trabajo.

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Del diseño gráfico a la aplicación en el set

Para adentrarnos en la creación de este universo visual, Comunica Lo Bueno tuvo el privilegio de conversar con Christian Pacheco, fundador de Kimbal Estudio, y con Sergio Mena, colaborador en la realización de emblemas y patrones. Ambos artistas compartieron la verdad detrás de la épica producción: el éxito no fue gratuito.

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El trabajo de Kimbal Estudio fue crucial para darle coherencia al “Lore” o universo narrativo de Soy Frankelda, creando símbolos funcionales para los diferentes clanes de la película. Christian Pacheco subraya que este proyecto fue una carrera de aguante que exigió una dedicación total a pesar de las condiciones complicadas:

“Las condiciones eran complicadas, por tiempos, por pagos, y también todo eso, pero todos se comprometieron. Nos costó trabajo, no fue inmediato,” afirma Pacheco.

El equipo se enfrentó a desafíos de diseño, como lograr que los emblemas funcionaran a cualquier escala. Los gráficos debían servir como grandes estandartes y, al mismo tiempo, como diminutos bordados en medallones de apenas 7 milímetros de diámetro para las marionetas. Un ejemplo de la meticulosidad fue el símbolo del Clan del Robo (inspirado en el ‘Coco’), que requirió hasta 30 versiones para ser aprobado por los directores.

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Más allá de la distancia

Para Christian Pacheco, participar en un proyecto con trascendencia nacional e internacional significa ante todo “Orgullo”. Un orgullo que se duplica al constatar la calidad del talento local que lo acompañó:

“Es demostrar que el yucateco tiene mucho talento, que hay mucho talento en Yucatán. Hoy yo puedo integrar en vez de seis, diez, hasta quince personas que estoy seguro que están a la par de cualquiera de los chicos de Cinema Fantasma.”

De las seis personas que formaron el equipo de Kimbal en este proyecto, cinco son exalumnos de Christian en Mérida. Un testimonio de clara estrategia de mentoría y una fe absoluta en el talento que se forma en Yucatán.

Las Redes Sociales como escaparate de tu talento

Christian Pacheco señala que Soy Frankelda es un reflejo de la vida de cualquier creativo que se ha enfrentado al “menosprecio” o a familiares que les dicen “dedícate a otra cosa”. Por ello, aprovecha la plataforma para dejar dos consejos cruciales a los jóvenes yucatecos:

“No importa la barrera de la distancia. Mi mejor consejo es que pulan mucho lo que suben en redes. Utiliza las redes sociales como un proyector de tu trabajo, como un difusor. Nadie va a venir y les va a tocar la puerta; tienes que salir a buscar esas oportunidades.”

Pacheco enfatiza que la carrera creativa es, ante todo, una prueba de resistencia. Por ello, es esencial cambiar la perspectiva sobre el fracaso: “—¿Cómo vencer el miedo al fracaso? Teniendo en cuenta que va a suceder. Es un hecho innegable. Por cada proyecto que se ha logrado, ha habido 10 que han fracasado. Es una carrera de aguante.”

El director creativo advierte que los principales enemigos del creativo son la autoestima y el ego, y el éxito consiste en aprender a vivir con ellos, tal como Frankelda aprende a vivir con sus sustos.

El futuro del cine en la Península

La participación de Kimbal Estudio en este proyecto cinematográfico fue fruto de ir a mostrar su portafolio y generar sus propias coincidencias. El llamado final de Pacheco es claro:

“Hay talento, solo hace falta apoyarlo. Hacen falta espacios. (…) Iniciativa Privada, pónganse las pilas… Festival de Cine de Yucatán, ¿por qué no?”

Soy Frankelda es una inspiración y la prueba irrefutable de que el talento yucateco está listo para conquistar cualquier pantalla, siempre y cuando se le brinden las oportunidades y el apoyo necesario. 

Una bocanada de aire fresco frente a la IA

Esta película llega en un momento crucial, donde el arte y la producción de contenido se ven cada vez más dominados por la inmediatez y los materiales generados por Inteligencia Artificial, y donde se valora menos el invertir tiempo en la realización artística con paciencia, atención y cariño.

Soy Frankelda es, en este contexto, una bocanada de aire fresco para el cine nacional. Su técnica exige una meticulosidad absoluta, ingenio, experimentación de materiales y un aprovechamiento total del lenguaje audiovisual. El resultado es evidente en secuencias ricas donde se juega con diversas técnicas artísticas como la escultura, la ilustración y la pintura.

El filme propuesto por los hermanos Ambriz nos invita a seguir imaginando, a revisitar diferentes expresiones artísticas de la mexicanidad, a crear mucho incluso cuando tenemos poco, al trabajo en equipo y, sobre todo, a no permitir que nadie nos imponga límites sobre lo que deseamos hacer.

Desde Comunica Lo Bueno, invitamos a todos nuestros lectores y seguidores a animarse a ver y apoyar el universo de Soy Frankelda, a ver una y otra vez para descubrir en cada reproducción todos esos detalles —los que se ven y los que no— que han sido puestos en la pantalla.

Queda claro que el talento yucateco sigue brillando más allá de nuestras fronteras. Su trabajo en Soy Frankelda es un recordatorio de que desde Yucatán se puede crear arte capaz de inspirar, emocionar y dejar huella en audiencias de todo el mundo. 

En Comunica Lo Bueno, celebramos a quienes, con su creatividad, nos recuerdan que las buenas noticias también se diseñan.Agradecemos a Christian Pacheco por compartir las imágenes y la perspectiva de este importante trabajo. Si desean ver más del arte y diseño realizado para la películaSoy Frankelda, pueden buscar en Facebook la página oficial de Kimbal Estudio.

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